Un momento de tormenta me vino a la mente
cuando choqué con tu mirada,
no me pude contener,
tenía que hablarte,
conocer el estado de esa planta que
ambos sembramos con un par de besos,
pero me devastó saber que la arrancaste de raíz
por miedo y orgullo,
por miedo y orgullo,
miedo a que sea el único pretexto
que te diera felicidad,
y orgullo de que otros conocieran
con quien lo sembraste
y eso perjudicara tu falsa reputación.
Pero ambos sabemos todo lo ocurrido,
y el destino se encargará de abrir esa ventana que
lleva sin dar luz a un corazón desvalido
por mucho tiempo...
Jean B. 2018

No hay comentarios:
Publicar un comentario